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Buscando la masificación de la iluminación con LEDs en Chile

La iluminación con LEDs permite un ahorro de hasta un 95% de consumo con respecto a una ampolleta incandescente; un 75%, respecto a las ampolletas económicas o fluorescentes; y un 35% de una ampolleta de sodio o haluro. A pesar de ser una Pyme, nuestra empresa está incentivando el uso de esta tecnología de probada calidad en Asia, Europa, Australia y Estados Unidos.

Las lámparas más potentes generan tanto o menos calor que un tubo fluorescente y tienen una vida útil superior a 50.000 horas (lo que equivale a 23 años de uso domiciliario; a 14 años, como luminaria vial; y a 6 años, si están encendidas las 24 horas). Entre otras características, cabe destacar que:

 Son ideales para trabajar con sistemas de respaldo.

 Los LEDs blancos no generan UV.

 No poseen efecto estroboscópico.

 No son una fuente de contaminación lumínica.

 No poseen mercurio u otros componentes que afecten la salud humana.

 Trabajan con baja potencia y, por lo tanto, con baja ionización positiva del ambiente.

 Son resistentes a golpes y caídas.

 No utilizan otros equipos electrónicos, como ballasts o partidores, que requieren constante mantención.

Por su bajo consumo, se podría iluminar, de forma aceptable, una casa típica de tres dormitorios y dos baños, con sólo 75W, con todas las luminarias encendidas.


Barreras de entrada

Al parecer, las propias características de los LEDs se han convertido en su propia barrera de entrada en nuestro mercado, debido a que su masificación afectaría económicamente a varias industrias en forma directa si éstas no se adaptan al cambio. Entre ellas se cuentan empresas de iluminación, para las cuales es más rentable vender lámparas que se recambian entre 6 meses a 2 años, en vez de 5 ó 24 años, como es el caso de las con LEDs que, en caso de desperfectos, se pueden reparar aumentando aún más su vida útil; y empresas dedicadas a la venta de ballasts o equipos de reducción de consumo.

Resulta extraño que los organismos encargados de divulgar el uso eficiente de la energía de nuestro país no incluyan dentro de sus políticas la inserción de esta tecnología, privilegiando el uso de ampolletas compactas altamente contaminantes (por su alto contenido de mercurio) y para las cuales existe un protocolo a seguir para desecharlas o en caso de rotura. Este protocolo, pese a estar publicado en sus páginas Web, no ha sido comunicado a los usuarios a los que se está recomendando su uso.

La manipulación de LEDs implica pocos riesgos

Al funcionar con poca corriente, su manipulación resulta poco riesgosa. En este sentido, y dentro de nuestra campaña para masificar esta tecnología, estamos desarrollando una serie de capacitaciones gratuitas para que cualquier persona con un nivel mínimo de habilidades manuales, pueda diseñar y construir su propio foco. Junto a nuestros socios en este proyecto, hemos logrado que hoy se efectúen las capacitaciones en instituciones de educación superior, como la Universidad de las Américas, con excelentes resultados. Esperamos que algunos participantes de esta capacitación puedan, con un poco de iniciativa empresarial, emprender un negocio.


Versatilidad

Esta tecnología permite fabricar soluciones para las más diversas aplicaciones. Por ejemplo, en Iluminación se pueden fabricar focos embutidos (para pasillos, dormitorios, oficinas, etc.) con consumo desde 3W; proyectores de área, equivalentes a los que utilizan lámparas de haluro de 75, 150 y 250W, con consumo desde 15W; y luminarias peatonales y para calles, equivalentes a las que usan lámparas de sodio (de 75, 150, 250W), con consumo desde 25W.

En señalética, se han desarrollado semáforos en carcasa de aluminio y acero inoxidable, flechas camineras, balizas, letreros luminosos, etc.

Iluminar sectores de escasos recursos

Con el costo actual de la energía (y sus aumentos que se avecinan), el ítem de iluminación puede representar un costo muy alto dentro de los presupuestos de las familias de bajos recursos. Con los focos con tecnología LED, el gasto en luz dejaría de ser una preocupación, ya que prácticamente con el consumo de una ampolleta de 18W, podemos iluminar dignamente toda la vivienda (6 focos equivalentes a 45W cada uno aproximadamente).


Seguridad peatonal

De igual modo, la tecnología LED permite iluminar las calles de una población con lámparas que tienen consumos desde 15 a 90W.

Además, la iluminación LED puede trabajar con corriente continua, permitiendo usar fuentes renovables de energía, como paneles solares, turbinas hidráulicas, turbinas eólicas, etc.

FUENTE: http://www.emb.cl

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